martes, 6 de febrero de 2018

El sueño del celta, ¿novela o reportaje? #2

Obra: El sueño del celta

Autor: Mario Vargas Llosa

Idioma original: Castellano

Editorial: Alfaguara

Año de publicación: 2010

Año de edición: 2010

Número de páginas: 464

ISBN: 9788420406824

Sinopsis: La aventura que narra esta novela empieza en el Congo en 1903 y termina en una cárcel de Londres, una mañana de 1916. Aquí se cuenta la peripecia vital de un hombre de leyenda: el irlandés Roger Casement. Héroe y villano, traidor y libertario, moral e inmoral, su figura múltiple se apaga y renace tras su muerte. Casement fue uno de los primeros europeos en denunciar los horrores del colonialismo con argumentos. De sus viajes al Congo Belga y a la Amazonía peruana quedaron dos informes memorables que conmocionaron a la sociedad de su tiempo, pues tras ellos se revelaba una verdad dolorosa: no era la barbarie africana ni amazónica la que volvía bárbaros a los civilizados europeos; eran ellos, en nombre del comercio, la civilización y el cristianismo, quienes cometían los actos más bárbaros. Estos dos viajes y lo que allí vio, cambiarían a Casement para siempre, haciéndole emprender otra travesía, en este caso intelectual, tanto o más devastadora. La que lo llevó a enfrentarse a una Inglaterra que admiraba y a militar activamente en la causa del nacionalismo irlandés. En plena I Guerra Mundial, viajó a Berlín para conspirar contra el Reino Unido y participó en el Alzamiento de Pascua de 1916, hecho que lo llevaría finalmente prisión. También en la intimidad, Roger Casement fue un personaje múltiple: La publicación de unos diarios, de veracidad dudosa, en los últimos días de su vida, airearon unas escabrosas aventuras homosexuales que le valieron el desprecio de sus compatriotas. En este territorio que se multiplica por cinco (África, la Amazonia, Irlanda, la cárcel, el sexo), El sueño del celta describe una aventura existencial, en la oscuridad humana aparece en su estado más puro y, por tanto, más enfangado.

Sobre el autor

Mario Vargas Llosa nació el 28 de marzo de 1936, en Arequipa, ciudad del sur de Perú. Sus padres son Ernesto Vargas Maldonado (aviador) y Dora Llosa Ureta. Su infancia transcurrió entre las ciudades de Bolivia, Piura y Lima. En Piura, a los dieciséis años, escribió su primera obra de teatro La huida del Inca.

En 1952, empezó a escribir artículos para el diario ‘La Crónica de Lima’. En 1953, ingresó a la Universidad Mayor de San Marcos y estudió Literatura. En 1960, viajó a Francia, donde trabajó en una radio y se dedicó a la literatura.

Viviendo en París, terminó de escribir La ciudad y los perros, que ganó el premio Biblioteca Breve en 1962. Con esta obra, Mario Vargas Llosa quedó consagrado como una de las figuras fundamentales del «boom» de la literatura hispanoamericana de los años 60. Al igual que otros miembros del mismo grupo, su obra rompió con los cauces de la narrativa tradicional al asumir las innovaciones de la narrativa extranjera (William Faulkner, James Joyce) y adoptar técnicas como el monólogo interior, la pluralidad de puntos de vista o la fragmentación cronológica, puestas por lo general al servicio de un crudo realismo. Posteriormente, publicó grandes éxitos literarios como: La casa verde (1966), Conversación en la catedral (1969), Pantaleón y las visitadoras (1973), La tía Julia y el escribidor (1977), La guerra del fin del mundo (1981), ¿Quién mató a Palomino Moreno? (1986) y Elogio de la madastra (1988). También destacó como crítico literario, escribiendo: García Márquez: historia de un deicidio (1971), La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary (1975) y Contra viento y marea (1983).

En 1990, lanzó su candidatura a la Presidencia de Perú, por la alianza liberal Frente Democrático Nacional (FREDEMO), pero fue derrotado por Alberto Fujimori. Entonces, volvió a la literatura y escribió su libro autobiográfico El Pez en el agua (1993). Más tarde publicó sus celebradas novelas: Los cuadernos de don Rigoberto (1997), La Fiesta del Chivo (2000), El paraíso en la otra esquina (2003),  Travesuras de la niña mala (2006),  El sueño del celta (2010) y El héroe discreto (2013).

Entre los premios literarios recibidos por Mario Vargas Llosa, destacan: Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1986), Premio Planeta (1993), Premio Cervantes (1995) y Premio Nobel de Literatura (2010).

Argumento

Este libro pretende ser una biografía con tintes de crónica sobre Roger Casement, un cónsul británico de finales del siglo XIX y principios del XX que fue uno de los primeros occidentales en denunciar las injusticias del colonialismo en el Congo Belga, administrado por el monarca Leopoldo II.

Se nos cuenta cómo fue su infancia, la muerte prematura de su madre, el abandono de su padre (que les dejó a sus hermanos y a él al cuidado de unos familiares antes de su progenitor falleciera tres años después) y su relación con su hermana Nina y su prima Gee. También se muestra cómo desde pequeño amaba leer sobre los viajes a tierras lejanas y su pasión por las aventuras.

Al crecer y tras algunos trabajos, Roger decide partir a África al servicio del explorador Sir Henry Morton Stanley, pensando que el colonialismo traería la modernidad a los indígenas. Sin embargo, años más tarde acaba siendo consciente de la brutalidad con la que se trata a estos pueblos, el engaño, la mentira, el abuso, la tortura y las violaciones; y en un documento denuncia estos hechos, lo cual le convierte en un hombre reputado. En 1892 deja el Congo para trabajar en Nigeria y en 1895 es nombrado cónsul en Lourenço Marques (Maputo).

Años más tarde es enviado a Perú por la Foreign Office para investigar las denuncias recibidas contra la compañía cauchera peruana, de capital británico, Peruvian Rubber Company, la cual, descubre Casement, comete unas crueldades similares a las que presenció en el Congo en la remota región del Putumayo (entre Perú y Colombia).

Viendo los desastres del colonialismo, Casement empieza a reflexionar sobre la situación de su tierra, Irlanda, que lleva cien años bajo el colonialismo británico. Sus experiencias y tomar contacto con intelectuales nacionalistas como Alice, le llevan a volverse un partidario de la independencia de Irlanda. Casi al final del libro intenta conseguir la ayuda alemana para esta causa mientras se desarrollaba la Primera Guerra Mundial, pero es detenido por las autoridades del Reino Unido. Finalmente le acusan de traición y también de homosexualidad, y acaban ahorcándole.

Contexto de los hechos y temas abordados

La trama se sitúa entre diversas regiones de Reino Unido e Irlanda, pero también en las colonias como el Congo Belga, Nigeria, Mozambique, Perú, Colombia, España (Islas Canarias) y Alemania.

Como el relato dura la vida de Roger Casement, temporalmente abarca de 1864 a 1916. En este periodo cronológico hay una gran variedad de hechos históricos. En Europa se produce durante la segunda mitad del siglo XIX un rápido crecimiento económico propiciado por la expansión económica. Este avance de la industrialización está también ligado a la intensificación del comercio y el progreso técnico junto a la consolidación del poder de la burguesía. No obstante, también la clase social, el proletariado, se organiza. Tiene lugar una reunión de dirigentes socialistas de toda Europa, la Primera Internacional de Marx, y aparecen los primeros sindicatos que tienen por objeto la protección de los derechos obreros.

En ese contexto se sucedieron también las guerras de independencia hispanoamericana y África sería objeto de abierto uso y abuso por parte de los imperios Europeos. Cecil Rhodes sería una figura fundamental en el desarrollo del imperialismo británico. También surgiría lentamente el Imperialismo estadounidense a partir de una aparentemente inocente doctrina Monroe. Dicho siglo anunciaría la decadencia Imperio otomano que acaecería con la Primera Guerra Mundial.

El tema candente en el libro es el colonialismo, el nacionalismo y el racismo. Se habla de la hipocresía, de cómo el hombre blanco que supuestamente iba a traer la modernidad, la industria y el progreso a África y a Sudamérica, acaba trayendo desgracias, abusos de poder y torturas. Pero los indígenas tampoco eran todos simples víctimas, pues muchos eran caníbales, sacrificaban a los discapacitados y vendían a los niños y a las mujeres a los traficantes de esclavos. De modo que, más allá del colonialismo, creo que el autor pretendía hablar de la maldad del ser humano.

Ante esa maldad, a través del protagonista, vemos las crisis existenciales que derivan en el segundo de los temas tratados en esta novela (y que se comparte con A sangre fría), la religión. Al principio el protagonista es protestante por influencia paterna, luego mantiene un prolongado agnosticismo y acaba convirtiéndose al catolicismo. Estas creencias van de la mano con su evolución ideológica, pues al principio admira a Gran Bretaña y a los colonos, luego empieza a ver desgracias y a resignarse, y acaba por ser un independentista irlandés. La religión también tiene mucho peso en la sociedad que se describe, pues uno de los pilares sobre los que se sustenta el colonialismo es la creencia de los occidentales en la causa evangelizadora para los pueblos indígenas. También es curioso que las únicas personas que Roger encuentra en su camino y que siempre son buenas, son la gente religiosa (curas y voluntarios). Tal vez el autor quiso plasmar aquí su propia forma de afrontar la existencia.

La homosexualidad también es un tema candente, pues estamos hablando de un “héroe” (o, al menos, una figura de importancia histórica) que fue condenado y eclipsado por sus supuestas preferencias sexuales.

Estructura narrativa: ordenación temporal y espacial

            La estructura del relato mezcla el presente ficticio en el que un Roger Casement veterano espera su ejecución con el pasado que recuerda. Los capítulos impares de la novela describen los tres meses anteriores a la pena de muerte de Casement por participar en la insurrección irlandesa independentista de 1916. Básicamente muestran su vida en prisión, las visitas que recibe, las reflexiones que lo amargan y su relación con el sheriff que lo custodia. Los capítulos pares van de la mano con las tres partes en que se divide la novela: La primera “El Congo”, la segunda “La Amazonia", y la tercera (“Irlanda"), cuando Casement participa en la insurrección independentista de 1916. De esta forma, los flashbacks y el presente avanzan hacia el fin de la novela (y de la vida) de Casement, ajusticiado por el gobierno británico.

Tratamiento de los personajes y situaciones

Toda la novela está escrita desde el punto de vista de Roger Casement aunque no esté en primera persona. Solo podemos conocer lo que él conoce y pensar sobre los personajes que lo rodean aquello que él piensa (supuestamente) de forma subjetiva. La historia fluirá a través de los recuerdos de Roger.

Narrador: Punto de vista

Como se comenta en el punto anterior, esta novela está escrita con un narrador teóricamente omnisciente (conoce todos los pensamientos, sentimientos y movimientos de Roger Casement), en tercera persona del pasado, ya que se relata una historia que terminó un siglo atrás.

Tratamiento de las fuentes

Al final del libro, el autor menciona a sus fuentes y les dedica los agradecimientos, pero en medio del relato no se especifica qué personaje o qué documento es una fuente. Vargas Llosa tomó testimonios de fuentes, se documentó y escribió esta novela, pero no hizo un tratamiento visible de las fuentes (es decir, explicar en cada momento qué fuente aportó qué información), sino que se recrea la historia a partir de los datos recopilados sin atribuirles una voz.

Estilo literario

Esta novela se acerca más al género literario que al periodístico. Su estructura es absolutamente de novela histórica, salvo el trabajo de investigación del autor, estilísticamente no hay nada que pueda recordar a un reportaje. En todo caso, se percibe un esqueleto basado en la crónica biográfica, pero los elementos narrativos novelísticos priman sobre este.

El lenguaje de Vargas Llosa es barroco, lleno de descripciones, de explicaciones, de complementos descriptivos, de historias encadenadas… Hay párrafos llenos de subordinadas y paréntesis en los que solo hay un punto. Dista mucho de la estructura periodística sencilla de sujeto, verbo y predicado. Aquí prima la floritura sobre los elementos informativos.

Narraciones y descripciones

Este punto del trabajo me parece incluso un poco innecesario. Casi me atrevería a decir que la novela entera es toda narraciones y descripciones con algún pequeño diálogo.


Reflexión personal y comparación con A sangre fría

A diferencia de A sangre fría, que había conseguido estremecerme y hacerme reflexionar, El sueño del celta me ha dejado totalmente indiferente.

En mi opinión, como he expresado en puntos anteriores, no es un género periodístico, o al menos no uno puro. Todos los géneros periodísticos se relacionan en mayor o menor medida con la actualidad, se escriben de forma asequible para el común de la población (a la que va destinada la información), y deben mantener unos estándares de rigor y veracidad. Aquí Mario Vargas Llosa está hablando de una figura que murió hace un siglo, escribe en un lenguaje intrincado (algunos dirán que es un lenguaje culto, pero yo no sé qué tiene de culto escribir para que no te entienda casi nadie) y, aunque es indudable que ha hecho un trabajo esmerado y que se ha documentado, no queda ninguna fuente primaria a la que consultar (principalmente, porque se han muerto todos). De modo que está claro que la mitad de este libro es pura ficción y que hay datos que no se pueden asegurar (como la supuesta homosexualidad de Casement).

Aunque Roger Casement es un personaje interesante, yo creo que Mario Vargas Llosa podría haber dicho exactamente lo mismo de él, con más datos y haciéndolo más atractivo para el lector con doscientas o trescientas páginas menos si se dejara de oscurantismos.


En general, no me tomo este libro como un trabajo periodístico, sino como una historia basada en hechos reales, y esa es la mayor diferencia con respecto a A sangre fría de Truman Capote.